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| SEMBLANZA DEL P. ROBERT J. HEIL, S.M. |

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Nació el 28 de marzo de 1919, en la ciudad de Madison, Wisconsin, USA, el menor de los cuatro hijos de la Señora María Cronenthal y su esposo, Lawrence Heil. Terminando la Primaria , con la aprobación de sus padres, aceptó pasar al Colegio Preparatorio Marianista. Allí cursó la Secundaria como interno y Postulante a la Congregación de la Compañía de María (Marianistas) mientras iba probando la llamada del Señor. Al terminar la Secundaria , Robert, con sus dieciséis años a cuestas, fue admitido al Noviciado. Completado el año de prueba, hizo su primera profesión religiosa como Marianista el 15 de agosto de 1936.
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Hizo los estudios universitarios en la Normal de Maryhurst, y la Universidad de Dayton para obtener su Bachillerato en la especialidad de Educación. Luego de unos años en la docencia procedió al seminario en 1944, para seguir estudios teológicos en preparación para el sacerdocio. Después del estudio de la filosofía y la teología, fue ordenado sacerdote el 27 de mayo de 1947. Fue durante este año que el ahora Padre Heil, se ofreció para trabajar en la misión marianista del Perú. Su generosa oferta fue bien recibida y fue asignado al Colegio Santa María en Lima.
El joven Padre Roberto llegó a Lima el 9 de mayo de 1948, donde se incorporó a la comunidad del Colegio Santa María, junto con el Hermano Mark Ross, quien había llegado días antes. Le tocó al Padre Heil la tutoría con V de Media, con clases de Religión y Matemáticas. Su franca aceptación de las personas como son, a la vez de incentivarlos a superarse, le dieron una rápida ascendencia sobre los alumnos, permitiendo excelentes resultados, tanto académicos como formativos. No tardó en ganarse el afecto de los jóvenes y el aprecio de sus padres convirtiéndose por su espíritu y carisma personal en una leyenda en el Santa María. En el campo deportivo, su fama como entrenador de básket de los escolares le ganó ser nombrado Director Técnico de la Selección Nacional de Básket que participó en el Campeonato Sudamericano de Cúcuta, Colombia, en 1955. No campeonó el equipo peruano, pero logró un respetable cuarto puesto, de acuerdo con sus posibilidades.
Con el tiempo, el Padre Roberto iba asumiendo diversos cargos, tanto educativos, como religiosos, fue el director del Colegio Santa María (1957-1960) que planificó y realizó la construcción de la fase inicial del nuevo local en Chacarilla del Estanque. Durante varios años solía llevar a grupos de sus alumnos de Quinto Año de Media a la parroquia del P. Juan Blengio, OSJ., en las faldas del Cerro San Cosme que miraba abajo al mercado mayorista de Lima. Fueron a preparar a los niños del lugar para su Primera Comunión. Su amistad con el P. Juan Blengio se ha mantenido hasta hoy, pasando por los años de apoyo a su nueva parroquia en Pamplona, y recibiendo en cambio años de fiel servicio clerical tanto en María Reina como en el Santa María.
En 1961, al terminar su mandato como Director del Colegio Santa María, el Padre Roberto fue enviado al Postulantado Marianista en Las Tabernas, Hda. Pucalá, Chiclayo, donde sirvió como capellán y maestro por dos años. Allí pudo mantener una relación más estrecha con los muchos jóvenes que había enseñado en las clases de Primera Comunión años atrás.
En 1963 tuvo la oportunidad de obtener su grado de Magíster en Matemáticas en la Universidad de Saint Marys de San Antonio, Texas. Al terminar el año con bastante éxito estrenó su flamante título académico como jefe del departamento de Matemáticas del que acababa de salir. Era una medida temporal de emergencia para el personal marianista de la Universidad de Saint Mary’s, y solamente duró un semestre, pero demuestra el aprecio que tuvieron por el Padre Robert y sus habilidades intelectuales y administrativas.
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Para entonces, al regresar al Perú, le esperaba otro reto al siempre disponible Padre Roberto: el de fundar y dirigir una Escuela Normal Marianista en Chimbote, entonces en pleno auge pesquero. Fue el año 1965. Con el Hno. Daniel Calvo, S.M., y mucho apoyo de la Virgen María , logró sentar las bases para una obra importante, que seguía apoyando desde la Parroquia Santa María Reina a donde le jalaron después de solo un año en Chimbote, donde también dejó iniciada una parroquia entre gente desamparada. Así que en abril de 1966 le fue encomendada la parroquia de Santa María Reina, cargo que tuvo durante 17 años. Pronto su apertura, espíritu de servicio y su amena presentación de las homilías dominicales le ganó una atenta feligresía de más allá de los límites de la parroquia. También, el Colegio María Reina comenzó a disfrutar su interés, apoyo, y hasta la dirección del equipo de básket. También fue Director Regional de los Marianistas en el Perú, de 1968 a 1970, mostrando siempre el liderazgo que le hacía estimar y querer a sus cohermanos Marianistas.
Terminando su mandato como párroco de Santa María Reina a principios de 1983, antes de viajar a los Estados Unidos, fue objeto de un gesto de aprecio de parte del Gobierno del Perú, el Ministro de Educación, Ing. José Benavides Muñoz, le confirió las Palmas Magisteriales por sus años de labor en la enseñanza y al frente de la parroquia. Aunque muy contento de estar de nuevo con familiares en Arizona, el Padre Robert no pudo aguantar por mucho tiempo lejos de sus queridos peruanos. Así que a mediados del año 1984 regresó al Perú, siendo asignado al Colegio San José Obrero en Trujillo. Allí se repitió la hazaña de atraer a la Misa dominical a nutridas audiencias por sus homilías típicamente informales en la vecina Parroquia de la Virgen de Fátima. Como él mismo explicaba, su experiencia como profesor le permitió saber cómo interesar a la gente y así crear el ambiente propicio para la predicación de la palabra de Dios. A veces, su amena conversación desde el púlpito no parecería muy textualmente tomada de la Sagrada Escritura , pero a semejanza del Señor Jesús, siempre incide en la vida de la gente con un mensaje evangélico.
En 1985 regresó al Colegio Santa María, donde, entre otras cosas, volvió a ser entrenador de básket dándole muchos triunfos al colegio en ese deporte. Allí permaneció hasta 1995 para volver en 1996 a la Parroquia Santa María Reina como párroco por dos año regresando enseguida a la Comunidad Santa María. A a partir de 1985 comenzó a tener Misa los domingos para la gente que vive en Chacarilla, hubo una primera Misa con unas veinte personas. En el Coliseo del colegio llegaron a haber misas que atraían a más de 3,000 personas. Eran proverbiales sus Misas en el Coliseo, así como la Eucaristía diaria en el Auditorio del mismo colegio a las 7:00 a.m.
El Señor lo llamó al Paraíso el 16 de abril del 2006, domingo de Resurrección. El Padre Roberto ha dejado una huella muy profunda tanto en todos los jóvenes que tuvieron la suerte de ser educados por él como en sus feligreses y amigos de cualquier lugar, al enseñar con su ejemplo personal, con su alegría y la vitalidad que irradia, el amor y devoción a la Virgen que lo caracterizaron y el verdadero significado de las enseñanzas de Cristo del amor concreto a Dios y los semejantes . En el Coliseo del Colegio Santa María se celebró la Misa fúnebre con un record de asistencia de innumerables sacerdotes, sus hermanos marianistas y cientos y cientos de exalumnos, amigos, feligreses, padres de familia, trabajadores del plantel etc., etc., deseosos de dar un último saludo y tributarle un merecido reconocimiento y gratitud quien tanto bien había hecho, así como para rezar por su descanso eterno.
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