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| Hno. Marcellus "Mark" ROSS, S.M. |
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Marcellus “Mark” Ross nació el 14 de enero de 1921 en Alton, Illinois, USA, el tercero de los ocho hijos del Sr. Hubert Ross y la Sra. Rose Ross. Mudándose a la cercana metrópoli de San Luis, Misuri, la familia Ross fue siempre de ejemplar fe católica y practicante. El joven Mark dio temprana evidencia de su inclinación a la vida religiosa y al terminar el colegio secundario conducido por los Marianistas plasmó su vocación de ser Hermano. Así, al terminar la secundaria en junio de 1939, ingresó al Noviciado Marianista de la ciudad. Concluido el año de noviciado, hizo su primera profesión de votos como Marianista el 25 de agosto de 1940. Después pasó a la Universidad de Dayton, Ohio, donde obtuvo su grado de bachiller en Educación con la especialidad en Administración de Negocios. Hizo los votos religiosos definitivos el mismo año, 1943, y empezó de enseñar en el Holy Redeemer High School de Detroit, Michigan. |
El Hermano Mark se ofreció para la misión que se había iniciado en el Perú poco tiempo antes, pero siendo su especialidad de mayor demanda que oferta entre los profesores marianistas, fue difícil reemplazarlo en el aula de clase. Finalmente su generosa oferta fue aceptada y en el año 1948 viajó al Perú. Coincidió en su misión al Perú con el Padre Robert Heil, S.M., recién ordenado sacerdote marianista, y llegaron a pocos días de diferencia. Los dos fueron destinados a Colegio Santa María, entonces en su local de San Isidro (donde actualmente está el Colegio María Reina).
El Hno. Mark era un pelirrojo con cara de joven, y cierto recato; de contextura más bien delgada, pero de buena fibra y ágil, con la coordinación del deportista nato; practicaba el básket, el fútbol, el baseball, el tenis, el balón mano, etc. Claro, esto además de dictar sus clases de matemáticas, religión, inglés y, en su época, Iniciación Técnica, porque era un excelente carpintero y ebanista, y algo de mecánico. Los muebles de las sacristías de las capillas de los colegios María Reina y Santa María y la Cruz de aluminio de la del Santa María, son ejemplos de su labor. Casi se cayó cuando colocaba la cruz de aluminio de su propia confección encima del alto tanque de agua del Colegio Santa María de Chacarilla. Su camioneta Chevrolet "Apache" del año 1961 es, por su buen estado de conservación, una prueba de su habilidad en automecánica. También tenía una voz privilegiada para el canto, pero normalmente limitaba su práctica a la liturgia--y al iniciar el Himno Nacional y el himno del colegio en las asambleas escolares.
Desde su llegada al Perú en 1948, el Hno. Mark ha pasado todo el tiempo hasta su fallecimiento, en el Santa María, menos breves interrupciones: de 1958 al 1960 en el Colegio San José Obrero de Trujillo, el año 1961 entre un programa de renovación en St. Louis (USA) y estudio del español en Cuernavaca, México, un semestre del 1965 recuperándose en Miami de una fiebre reumática adquirida en un viaje escolar a Europa, y el año 1968 como Hermano Asistente del Maestro en el Noviciado Marianista, que funcionaba en el local contiguo al colegio en Chacarilla. Así un total de ¡54 años en el mismo colegio |
El “Bro. Mark” en su larga trayectoria en el Colegio Santa María, ademásde sus clases de religión, matemáticas e inglés, hizo importantes contribuciones en varias actividades adicionales. En una época temprana fue tesorero del colegio; en un verano enseñó mecanografía a los jóvenes postulantes a la vida marianista, durante varios años era jefe de los Scouts Peruanos de la brigada del Santa Maria. En este papel dio gran importancia a los campamentos.
Los deportes fueron los principales campos de sus intereses extracurriculares. De entrenador de fútbol, natación, ciclismo y atletismo, pasó a ser director de deportes del colegio. En esta capacidad fue vice-presidente fundador de ADECORE y estrecho colaborador del Padre Hërve, SS.CC., durante muchos años. Los asuntos de ADECORE llegaron a tener mucha importancia para el Hno. Mark. Hacerse de chofer de la camioneta del colegio para llevar a los equipos a sus compromisos le dio mucho gusto.
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El año 1955, cuando recién el ciclismo fue deporte escolar organizado, el equipo entrenado por el Bro. Mark—¡en el Campo de Marte a las 5:00 a.m.! hizo capo—1º, 2º y 3º en semifinales, y 1º y 2º, con Ivan Dibos y Augusto Echecopar, en los finales, siendo campeones absolutos. El año 1969 le proporcionó una de sus mayores satisfacciones como entrenador de la selección de mayores de fútbol del Colegio Santa María. El campeonato interescolar de aquel año fue auspiciado por la Coca-Cola y dio por premio un viaje del equipo ganador a Buenos Aires y Santiago. El equipo del Santa María ganó entre todos los colegios estatales y particulares de Lima.
Pero a lado del tipo de actividad o curso que dirigía, siempre tuvo interés especial en cultivar la amistad de los alumnos. Su amabilidad, su alegre saludo, su comprensión y simpatía, le ganó muchos verdaderos amigos entre el alumnado. En una ocasión, por ejemplo, un antiguo, entonces piloto de la FAP , aterrizó su helicóptero en el colegio solo para saludar al Hno. Mark e invitarle un paseo por los aires.
Pero más que los alumnos, sus hermanos marianistas pudieron apreciar la calidad de vida religiosa que siempre caracterizó a Mark. Su devoción al Señor en la Eucaristía , y a la Virgen María , fueron especialmente notables. Siempre se acostó temprano para poder levantarse una hora antes que la comunidad y dedicarse a la oración. Su entonación de la “Salve Regina” gregoriano inspiraba la devoción de todos.
Aunque durante los últimos años no había enseñado en el aula, se mantenía en actividad como Director de Deportes y delegado a ADECORE. Representó al Santa María como miembro fundador de ADECORE y fue su primer vice-presidente. Nunca dejó de participar activamente, o como delegado, o como director técnico del equipo de fútbol de alguna categoría, o como chofer para los equipos del colegio, o como encargado del local prestado... Lo que sea, pero ¡siempre ADECORE!
Aunque, el Hermano Mark había tenido diversos problemas de salud en el pasado, siempre se había recuperado. La neumonía que contrajo un par de semanas antes de su deceso parecía estar controlada y en proceso de recuperación, cuando unas complicaciones le pusieron grave y, a pesar de los esfuerzos de los médicos, falleció el domingo, 2 de enero de 2005, alrededor de las 2:00 p.m., sin haber recuperado la conciencia. Fue enterrado en el Cementerio Jardines de la Paz de Lima, el 4 de enero, después de la Misa fúnebre celebrada por el Mons. Juan Luis Cipriani, Cardenal Arzobispo de Lima, y antiguo alumno de Mark. Celebrada en el coliseo deportivo del Colegio Santa María, la Eucaristía congregó, además de sus hermanos marianistas, profesores colegas, alumnos, antiguos alumnos, padres de familia, trabajadores del plantel, y amigos, que quisieron mostrar su aprecio por el Hermano Mark, gratitud por sus muchos años de dedicación, y rezar por su descanso en el Señor |
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