“AÑO DEL ACOMPAÑAMIENTO VOCACIONAL MARIANISTA”
 
 
HERMANO JULIO ALBERTO CORAZAO GIESECKE, S.M.

Julio Alberto nació en Lima el 7 de enero de 1943, el tercero de los siete hijos de don Julio Corazao Yépez y doña Esther Giesecke Matto de Corazao, ambos naturales del Cusco. La Señora Esther era hija del Sr. Albert Giesecke, norteamericano, y de una dama cusqueña. Su abuelo vivió muchos años en el Cusco, llegando a ser Rector de la Universidad San Antonio Abad y Alcalde de la ciudad. Los hermanos de Julio son Nelly, Rosalind, Richard, Jorge, Laura y María Luz. Contaba años después como las famosas ruinas incaicas de Urubamba se encontraban en terreno de la hacienda que antes pertenecía a su familia.

Julio aprendió sus primeras letras en la Escuela Inmaculado Corazón de las Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María y luego pasó al Colegio Santa María (Marianistas) para completar la Primaria , y cursar la Secundaria que terminó en 1959. Sus maestros se acuerdan de Julio como un joven tranquilo, colaborador, generoso y amable. Siempre fue buen alumno, figurando entre los primeros de su clase. Su deporte favorito era el ping-pong, en el cual se destacó. Ingresó en la Universidad Católica para estudiar ingeniería, pero antes de concluir la carrera, sintió que el Señor le llamaba a otra --la del religioso marianista. Escuchó, pensó, rezó y respondió: "Seré Marianista."

Entró en el Noviciado de Lima en marzo de 1965, y al año pronunció sus primeros votos un 19 de marzo de 1966. Hizo los votos definitivos el 10 de enero de 1970. Para continuar la formación religiosa y completar sus estudios universitarios pasó a la Universidad de Dayton (Marianistas), Ohio, el año 1966. En 1967 continuó en la Universidad de "St. Mary's" (Marianistas) de San Antonio, Texas, donde obtuvo el grado de Bachiller en Matemáticas y Física.

Empezó su dedicación a la enseñanza en su Alma Mater, el Colegio Santa María, desde el año 1968 hasta 1971, cuando la interrumpió durante el año 1972, para adquirir su título pedagógico peruano en la Universidad Santa María (Marianistas) de Arequipa.

De regreso al Santa María entró como Director, el primer peruano y el primer exalumno del colegio para ejercer el cargo, que ocupó durante los años 1973 a 1976. Eran años de muchos cuestionamientos, de actitudes rebeldes, y del Gobierno Revolucionario en el Perú, pero Julio supo guiar bien su "nave". Con conocimiento de causa de los jóvenes y con tino, franqueza y creatividad logró excelentes resultados. También, llegó a los padres de familia a través de una mayor participación en el colegio, en gran parte de las Delegadas de Aula, que instauró. El proyecto de construir un colegio en el pueblito de Anguy (Ancash), destrozado por el terremoto de mayo de 1970, fue un buen ejemplo. Julio heredó la propuesta del Consorcio de Colgios Católicos de "adoptar" uno de los pueblos derrumbados por el catastrófico sismo, y respondió con el esfuerzo mancomunado de alumnos, profesores, y padres de familia, y también, de administrativos y trabajadores del plantel. Anguy quedó con un nuevo colegio y alumbrado público, más la contribución, las visitas y el interés permanente toda una generación del Santa María.

Los años 1977 y 1978 trabajó en el Ministerio de Educación, siendo nombrado Director de Educación Básica Regular por el Gral. Otto Eléspuru, entonces Ministro del ramo. Allí se hizo apreciar por sus dotes humanos y profesionales, terminando aquella fase con el cambio de ministro.

De 1979 a 1984 enseñó y trabajó en la pastoral en los Colegios Santa María, San José Obrero de Trujillo y María Reina de San Isidro. Volvió en 1985 como Director del Colegio Santa María, cargo que desempeñó hasta 1988, inclusive. Esta vez los mayores problemas eran externos: el terrorismo, la amenaza de secuestros, y luego, la devaluación galopante de la moneda. Julio tuvo que tomar medidas de seguridad, y a la vez, buscar el punto de equilibrio entre la extremada precaución y la alegre participación en las actividades escolares, sean dentro o fuera del local. Con mucho tino y buen sentido común, logró su cometido en casi todos los casos.

Trabajó, además, años en la pastoral de la Parroquia Santa María Reina, la antigua parroquia de su familia. Después, llegó a ser Director del Colegio María Reina Vespertino, para empleadas del hogar.

Y mientras que el Hno. Corazao se desempeñaba como profesor, como Director, o como encargado de pastoral, desarrollaba sus dotes de autor llegando a publicar ocho libros: Mi Amigo (1973), 42 Simples Artículos y 2 Cuentitos (1981), La Mansión de los Jugetes (1984), La Vida (1990), Reflexiones de un Solitario (1991), Por los Caminos del Espíritu (1992), Los Hijos de Dios, 1993, Valores: una Experiencia Personal durante 30 Años, (1997). Habla por si mismo el hecho que todos están agotados, menos los dos últimos. Otras publicaciones fueron: En el diario " La Industria " de Trujillo, durante los años 1980-1981, el artículo de fondo de la página editorial de la edición del día domingo. (Total 104 artículos).A raíz de uno de ellos: "Minusválidos que valen mucho," se le ortogó el premio "Kukulí" de la Comisión Episcopal de Medios de Comuicación Social por el mejor artículo publicado en diarios peruanos en 1981.

Durante algo más de un año la labor asistencial "extra" que Julio llevó a cabo era la de apoyar un pueblo joven del sur de Lima. Después de llevar los bienes acostumbrados que uno pudiera colectar y entregar, le ocurrió que una gran necesidad de esa gente era acondicionar su parque. Era grande y bien ubicado para la población que debía servir, pero le faltaba todo. Julio con mucha paciencia, y consiguiendo la colaboración de a gran mayoría de los pobladores, llegó a ver la inauguración de un hermoso parque vecinal. La clave era, por supuesto la entrega de Julio, y su capacidad para suscitar respuesta de los vecinos.

Su apostolado "oficial" durante los últimos tres años fue el de "Maestro Itinerante" para el Consorcio de Colegios Católicos, visitando los planteles y hablando ante maestros, alumnos, y padres de familia, pero, también en ocasión, con religiosas de clausura, militares, policías, presos--a quien fuera dispuesto a escuchar, en toda la República , ciudades, pueblos, aldeas y parajes, en costa, sierra y selva.

El mismo Julio nos contó como de regreso del Congreso del Consorcio de 1997, que se levó a cabo en Huancayo, el famoso Niño hizo sentir su presencia. La inusual cantidad de nieve que dejó en las alturas de la Carretera Central , causó una gran congestión de camiones y omnibus que se encontraron camino a Lima. Cientos de los paticipantes del recién terminado Congreso se encontraron entre los desafortunados pasajeros que se habían quedado atrapados por horas en la nieve. ¡El viaje se estiró de siete a veinticuatro horas! Julio contó después, como en lugar de lamentar y desesperarse, se puso a gozar del regalo de tanta hermosura y saliendo del omnibus caminaba por la capa virgen que cubría todo de blanco.

No fue sino parte de su vida encontrar la muerte en una misión de ayuda a los damnificados de Ica. En la camioneta de doble cabina del Colegio Santa María, cargada de 900 kilos de alimentos y ropa , encontró la muerte en la carretera llevando ayuda material a los damnificados por "El Niño" en Ica.

 

OFICINA ARCHIVO REGIONAL MARIANISTA
SETIEMBRE 2008