“AÑO DEL ACOMPAÑAMIENTO VOCACIONAL MARIANISTA”
 
 
Padre ALBERT MITCHEL, S.M.

El Padre Valentín Albert Mitchel, nació en Halettseville, Texas, Estados Unidos, el 14 de febrero de 1899. Muy joven sintió el llamado a la vida religiosa, es así que ingresa al Postulandado Marianista en Dayton el año 1914. Entra al Noviciado en 1916 y pronuncia sus primeros votos el 3 de agosto de 1917.

Después de dos años de estudios en Dayton, el hermano Mitchel es asignado a los colegios Chaminade en St. Louis, Chicago y Belleville, hizo su profesión perpetua en 1921. Luego fue al Seminario de Teología de Friburgo, Suiza, al terminar sus estudios teológicos es ordenado allí mismo el 5 de abril de 1930.

Al volver a los Estados Unidos sirvió como director en el Colegio Central Catholic de San Antonio, Texas, durante los años difíciles de la depresión. También fue nombrado consejero del Colegio Provincial de San Luis. Posteriormente, durante tres años, se encuentra como párroco en la Parroquia Our Lady of the Pilar.

En 1941 recibió su asignación al Perú, a su llegada en 1942 asumió la Dirección del recientemente fundado (1939) Colegio Santa María, ubicado entonces en el distrito de San Isidro. Al terminar su periodo de 6 años como Director en 1947, continuó su trabajo de evangelización en la sierra de Huancayo, viviendo en la Comunidad Marianista de Chupaca, donde la Congregación dirigía una Escuela Normal. El Padre Mitchel quiso dedicar el resto de su vida a la gente de la sierra de Chupaca y Ahuac y 8 ó 9 pueblecitos más, pero el hombre propone y Dios dispone. En diciembre del 1ño 1948 llegó el Superior General Marianista de Roma quine dijo: “Padre Mitchel, regresa inmediatamente a Lima. Tú vas a comenzar una parroquia al lado de nuestro Colegio Santa María”. El Padre Mitchel no demoró y llegó a la casa el 28 de diciembre. Y dijo: “Quiero comenzar ahora mismo ¿Pueden prestarme la Capilla del Colegio a partir de mañana? El 4 de agosto del año siguiente, 1949, el obispo fue para inaugurar y bendecir la nueva parroquia de Santa María Reina, y su construcción comenzó: primero el salón parroquial, luego la nave lateral y finalmente la nave principal en 1956. Y el Padre Mitchel se quedó como párroco durante 17 años. En la Parroquia fundó la Legión de María y para los pobres la Escuela Vespertina anexa al Colegio.

En 1966 fue llamado para trabajar en la recientemente fundada Escuela Normal Marianista en Chimbote. Allí también fundó una parroquia: “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro”, continuando su tradición de nombrar sus parroquias en honor de la Virgen María. Después del terremoto de 1970 se encargó de los refugiados mientras trabajaba en su parroquia y el Colegio parroquial también fundado por él, siendo el único marianista que se quedó allí ya que los demás tuvieron que salir porque el local de la Escuela Normal quedó completamente destruido. El Padre estuvo viviendo en una comunidad de padres dominicos.

El año 1972 sus superiores lo llamaron nuevamente a Lima, continuando su labor pastoral (confesiones, misas, predica…) entre el Colegio Santa María de Monterrico y el Colegio San Antonio del Callao. Durante estos últimos años intensificó su trabajo en la Legión de María, tenía el cargo de Pastor que llevó y ejerció desde Chulucanas en el norte, hasta Ica y Arequipa en el sur como visitante. Además de realizar su trabajo como Marianista, realizaba viajes al interior de nuestra patria, a nuestra sierra, visitando nuestro pueblos en los que nunca se cansó de predicar el nombre de María.

En 1977 fue asignado como Capellán de primaria del Colegio San Antonio, trasladándose nuevamente a la comunidad antoniana. Se encargó entonces de las casi cotidianas confesiones, que realizaba en forma colectiva e individual a sus ovejas, sus alumnos.

También trabajaba en la Comunidad Marianista , sus alumnos fueron testigos de las múltiples actividades que realizaba como las diarias compras en el mercado, el cultivo de flores y hortalizas en el jardín de los hermanos, en la cocina, la alimentación de algunos animales como la de un perro que un día llegó muy enfermo al Colegio al cual curó y alimentó, ejerciendo esas actividades hasta el último día de su vida: vivía enteramente entregado por amor a la obra que el Padre le encomendó haciendo suyas las palabras de María: “…Hagan lo que Él les diga”.

Dios lo llamó a Su Casa en plena actividad. Estaba planeando un viaje a Estados Unidos para celebrar sus Bodas de Oro como sacerdote en 1980. Pero se fue a celebrarlas al cielo. Justamente el día 11 de diciembre de 1979, después de confesar a más de 100 niños del colegio, tomó su bolsa y se fue de compras al mercado, su apariencia era serena, su rostro dibujó la última sonrisa que compartiría como la comunidad y sin más emprendió su recorrido. En el mercado, en medio de la bulla de la gente, un infarto lo alejó de nosotros.

Algunos días antes de su muerte había escrito una Tarjeta de Navidad para enviar a sus familiares, allí indicaba la fuente de su paz: “Alegre como un niño, seguro, esto es lo que soy: niño de Dios, niño de María”.

El Padre Mitchel sirvió a Dios y a la Virgen muchos años y siempre con una sonrisa. Siempre lo recordaremos como el intrépido misionero en la historia de los marianistas en el Perú. Fue enterrado el 12 de diciembre, Fiesta de la Virgen de Guadalupe en una sencilla tumba del Cementerio Baquíjano del Callao.

 

OFICINA ARCHIVO REGIONAL MARIANISTA
SETIEMBRE 2008